Ras Conducción

La comprensión de la metodología aplicada en la formación, es fundamental para asegurar una comprensión total de los conocimientos impartidos. Con el fin de facilitar dicho entendimiento, la labor de conducir se estructura en dos fases perfectamente diferenciadas:
La toma de decisiones, que es la fase en la que cada conductor debe de captar la información que define cada situación del tráfico, procesarla mentalmente, y en base a su conocimiento y experiencia tomar una decisión, que en la mayoría de los casos requerirá la ejecución de un movimiento o maniobra.
La ejecución motora, consistente en la técnica de conducción propiamente dicha, en el accionamiento de los distintos mandos del vehículo, para lograr el efecto  y maniobra deseada.
En base a la anterior diferenciación, dos son los modelos que se distinguen tradicionalmente en la formación de conductores:
Modelo cognoscitivo: basado exclusivamente en el análisis de las actitudes de los conductores y en los factores de riesgo que se dan en la conducción,  incidiendo en la toma de decisiones, sin valorar la parte relativa a la ejecución motora.
Modelo de habilidades: centrado en la formación de los conductores, desde el punto de vista de las aptitudes y habilidades motoras.
La labor formativa de la Escuela, combina ambos modelos, no sólo en la creencia de que ambos son necesarios, sino además, porque a través del modelo de habilidades somos capaces de incidir en las actitudes. Es decir, que aportando un mayor conocimiento del funcionamiento del vehículo y de las técnicas de conducción, no sólo hacemos conductores más habilidosos sino también conductores con mayor conocimiento y por ende con una mejor percepción del riesgo, lo que sin duda conllevará una práctica de actitudes más seguras.

La Escuela dedica una parte importante de su estructura a la formación de conductores seguros, con la idea de aprender a través de la práctica y con una enseñanza individualizada. La principal característica de la Formación dentro de este grupo, es la personalización y calidad de nuestros cursos, acompañando en todo momento nuestros monitores a los alumnos. La actividad de formación, no se limita al campo de los turismos, sino que pretende abarcar todos los ámbitos de la automoción.

Somos especialistas en la realización de actividades itinerantes, ya sean de carácter formativo o comercial. Los programas de formación, están enfocados a ser un instrumento en la prevención de riesgos laborales, dirigido a empresas, y particulares con el fin de dotarlas en su Plan de Prevención, de cobertura en relación a los accidentes de trabajo “in itinere”.
Numerosas empresas y entidades pueden utilizar la estructura de la Escuela para el desarrollo de acciones comerciales, ya sea presentación de productos relacionados con la automoción o en el contexto de acciones comerciales de muy diversos sectores.

Organizamos cursos adaptados a las necesidades de los conductores particulares y empresas. En todos ellos, el alumno aprende a controlar el automóvil desde la teórica, basada en las reacciones y fuerzas que inciden sobre el vehículo y los conceptos básicos de la seguridad vial, hasta la práctica, realizando pruebas muy variadas bajo la supervisión de expertos instructores.

 

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